Su sitio ya pide lo correcto: mandar la foto del pedido médico por WhatsApp. El problema es la espera. El asistente atiende a todos a la vez, a cualquier hora: lee la orden, arma la lista de análisis, explica el ayuno y deja el pedido ordenado para que su equipo pase el presupuesto.
Datos tomados de control-lab.com.py (servicios, sucursales y perfiles de chequeo) y de su mensaje automático de WhatsApp (horario). La orden del ejemplo es real, recortada para que no se vea ningún dato del paciente, del médico ni del sanatorio.
Los precios se cargan con la lista oficial del laboratorio. Mientras no estén cargados, el asistente nunca da un precio: toma los datos y su equipo cotiza.